Cecilia Algeciras

Psicología de adultos e infanto-juvenil

Trastorno por Dolor

El trastorno por dolor se incluye dentro de los llamados Trastornos por Síntomas Somáticos.

La persona que padece trastorno por dolor afirma sentir dolor en una o varias zonas del cuerpo de manera constante. La característica fundamental es que no se puede constatar a nivel médico enfermedad alguna que provoque o justifique a nivel físico ese dolor.

El trastorno por dolor puede asociarse a factores psicológicos, a enfermedad médica o a ambos. Descartando el trastorno por dolor asociado a enfermedad médica como trastorno psicológico.

dolor

Hoy en día, el más conocido es la fibromialgia, caracterizada por dolor constante, difuso y generalizado, rigidez en las extremidades, fatiga y cansancio. Normalmente el dolor es difícil de describir y suele empeorar con el ejercicio físico intenso, el frío y el estrés emocional. Para su diagnóstico se requiere que presenten dolor en zonas concretas y localizadas o “puntos gatillo”.

Numerosos estudios determinan la importancia de la influencia psicológica en este trastorno. Así, estados depresivos, la ansiedad, el estrés y ambientes de tensión e inestabilidad emocional, exacerban los síntomas de la fibromialgia. Igualmente, se relaciona con la presencia de alteraciones del sueño y episodios depresivos y crisis de ansiedad frecuentes.

Intervención

La terapia cognitivo-conductual aporta grandes resultados en este tipo de trastornos con un trabajo combinado de las siguientes técnicas:

  • Manejo de la expresión emocional
  • Resolución de problemas
  • Afrontamiento al estrés
  • Asertividad
  • Reducción y control de la ansiedad