Cecilia Algeciras

Psicología de adultos e infanto-juvenil

Trastorno Obsesivo Compulsivo

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) se caracteriza por la presencia de pensamientos o imágenes indeseadas y repetitivas (obsesiones), que causan gran nivel de ansiedad a la persona que sufre el trastorno . La persona reconoce que estos pensamientos son excesivos e irracionales e intenta suprimirlos o controlarlos mediante alguna acción u otro pensamiento (compulsiones) con el fin de reducir el malestar.

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En ocasiones, las obsesiones pueden estar presentes sin que la persona realice compulsiones de forma manifiesta, por ejemplo: rezar, contar… También pueden darse compulsiones sin obsesiones, aunque esto ocurre con muy poca frecuencia.

Las obsesiones y compulsiones más frecuentes están relacionadas con la limpieza, el orden, la religión, la violencia o el sexo, entre otros.

Debemos tener en cuenta que, para que se considere trastorno, debe afectar de forma significativa al funcionamiento diario de la persona, produciendo limitaciones. Casi todas las personas tenemos pensamientos obsesivos en algún momento concreto de nuestra vida y no por ello tenemos un trastorno psicológico. Los pensamientos obsesivos se convierten en un problema si se alargan en el tiempo y si nos llevan a realizar compulsiones. Por ejemplo, una persona “maníatica” del orden, no tiene por qué padecer TOC necesariamente.

 Tratamiento

Es característico que las personas que padecen Trastorno Obsesivo Compulsivo sean conscientes de sus compulsiones y entiendan que estas les generan más problemas que beneficios pero aún así, no pueden evitar realizarlas. Por ello el objetivo de la intervención es conseguir que la persona sea capaz de generar pensamientos y conductas saludables alternativas a las obsesiones y compulsiones y consiga rebajar el nivel de ansiedad sin que sea necesario llevar a cabo conductas compulsivas, para así poder vivir sin pensamientos disruptivos que le atormenten.

Desde el modelo cognitivo-conductual  la intervención tanto en la obsesión como en la compulsión consiste en:

  • El análisis de las causas de la obsesión.
  • Realizar reestructuración cognitiva para enseñar a la persona a identificar y gestionar los pensamientos obsesivos.
  • Identificar los comportamientos compulsivos y generar otras pautas para disminuir la ansiedad enfocadas a la resolución de problemas y no consistentes en la repetición de conductas.