Cecilia Algeciras

Psicología de adultos e infanto-juvenil

Hipocondría

La hipocondría se incluye dentro de los llamados Trastornos por Síntomas Somáticos. 

Imagen2Las personas que padecen hipocondría mantienen una preocupación o miedo irracional y convicción de padecer una enfermedad grave a pesar de que no exista explicación médica que lo confirme.

Son personas que suelen auto-observarse con frecuencia y si advierten cualquier cambio en su cuerpo o experimentan sensaciones físicas que consideren anómalas, por ejemplo: sudoración, incremento del pulso, mareos, tos, pequeñas heridas… Lo interpretan como señal de una enfermedad física que, realmente no es tal. También es frecuente que presenten altos niveles de ansiedad (llegando incluso a tener crisis de pánico) y pueden llegar a somatizar más fácilmente que otras personas en situaciones estresantes o de cambio (de trabajo, de estado civil, embarazo)

Llevados por la preocupación, frecuentan las consultas médicas y el servicio de urgencias, donde se les realizan pruebas en las que no se manifiesta indicio alguno de enfermedad aunque esto no hace que la preocupación disminuya. Además son aficionados a consultar libros o páginas web , en busca de información médica que esté relacionado con la enfermedad que creen padecer.

Tratamiento

Es el propio pensamiento de estar enfermo lo que genera un miedo y una angustia muy intensa, que lleva a producir o aumentar esos síntomas físicas que se temen y que se acaban interpretando como enfermedad. Por lo que, para cortar este círculo vicioso, el tratamiento se centra en que la persona pierda el miedo a estar enfermo, con lo que dejará de interpretar como enfermedad las sensaciones que experimenten. 

Para ello, desde el enfoque cognitivo-conductual, se recurre a técnicas como:

  • Exposición a las sensaciones corporales.
  • Entrenamiento en manejo de la ansiedad y de la expresión emocional.
  • Resolución de problemas.
  • Afrontamiento al estrés.
  • Aumento de la asertividad.