Cecilia Algeciras

Psicología de adultos e infanto-juvenil

Estrés

El estrés es una respuesta natural de nuestro organismo, el cual, cuando se encuentra ante situaciones que exceden los recursos de los que dispone y que ponen en peligro su bienestar, activa una serie de mecanismos con los que poder salir airoso de tal situación. Sin embargo, cuando el estrés está presente demasiado tiempo, puede volverse crónico, y  desencadenar distintos problemas de salud.

¿Cómo saber que estamos estresados?

El exceso de trabajo, los horarios, el estudio, conflictos familiares, las prisas, una mala alimentación… son ejemplos de estresores diarios que, sumados a aquellos sucesos puntuales: enfermedad, destrés2ivorcio… Hacen que, sin darnos cuenta, llevemos una vida demasiado acelerada y en continuo estado de tensión que acabará pasando factura tanto física como psicológicamente. De hecho, hay estudios que relacionan los efectos de altos niveles de estrés con la propensión a padecer ciertas patologías como cardiopatía coronaria, cáncer, depresión, trastornos de ansiedad…

Los síntomas físicos y fisiológicos más frecuentes son dolor de cabeza, dolor abdominal, sensación de presión en el pecho, aumento de la tasa cardíaca, hiperventilación, tensión muscular… En cuanto a los psicológicos, es muy común la sensación de malestar emocional (miedo, ansiedad, depresión…), irritabilidad, inquietud, problemas para conciliar el sueño, continuos pensamientos sobre el o los estresores.

Intervención

A la hora de hacer frente al estrés, debemos tener en cuenta tanto las características personales, como el tipo de estresor al que nos enfrentamos. Desde el enfoque cognitivo-conductual, se trabaja con la persona para que aprenda estrategias de gestión y afrontamiento con las que hacer frente a ritmos de vida intensos por lo que es necesario un compromiso esfuerzo y constancia por parte del paciente.