Cecilia Algeciras

Psicología de adultos e infanto-juvenil

Comunicación y Habilidades Sociales

Las personas somos seres sociales por naturaleza. Además de formar nuestra identidad como individuos, necesitamos relacionarnos con otras personas para poder crecer y desarrollarnos de  forma apropiada. Es por esto que cuando no tenemos a nuestra disposición un entorno social en el integrarnos y/o carecemos de las habilidades sociales adecuadas, sentimos gran malestar.

¿Qué son las habilidades sociales?

Las habilidades sociales (HHSS) son una serie de conductas que aumentan nuestras posibilidades de mantener relaciones interpersonales satisfactorias en cualquier contexto de nuestra vida cotidiana. No se tratan de habilidades innatas, pues son fruto de la observación e imitación a medida que crecemos de la forma de relacionarse que tienen los que nos rodean. Esto convierte a nuestros padres, familiares, amigos, compañeros… en modelos de conducta de los que aprender todo lo referente a las interacciones sociales.

La asertividad, la autoestima, la empatía y la inteligencia emocional son componentes fundamentales de las conductas socialmente habilidosas.

Podríamos decir que la asertividad es la expresión social de una sana autoestima. Pues una persona asertiva es capaz de expresar sus propios sentimientos, preferencias, opiniones y necesidades de una manera adecuada y respetando a su vez los derechos de los demás. Posee una actitud de autoafirmación y defensa de sus derechos personales, para lo que es importante tener un buen autoconcepto y autoestima. Así, el objetivo de la asertividad es ayudarnos a ser nosotros mismos y mejorar nuestra relación con los demás, haciéndola más directa y honesta.

¿Por qué son importantes las HHSS?

Como ya hemos mencionado, las relaciones interpersonales suponen gran parte de nuestro bienestar por lo que, como parte importante, pueden ser foco de estrés y conflicto si no se desarrollan de manera adecuada.

Así, las personas con déficit en habilidades sociales suele tener baja autoestima, al percibirse a sí mismas como incompetentes sociales y pueden llegar a experimentar aislamiento social y rechazo. Sin embargo, no es necesario estar en esta situación para considerar mejorar nuestra  capacidad de socialización. Algunos casos en los que nos puede ser útil entrenar estas habilidades son:

  • Cuando nos sentimos poco valorados en el trabajo/escuela ya que no escuchan nuestras ideas.

  • Timidez e incapacidad para conocer gente nueva.

  • Mejorar las relaciones con amigos.

  • Aprender  a hablar en público.

Intervención

Las HHSS y las estrategias de comunicación van de la mano. Por lo que si conseguimos mejorar nuestra comunicación, aumentarán nuestras habilidades sociales y viceversa.

Para ello, recurrimos métodos totalmente prácticos con el que la persona se exponga a distintas situaciones en las que poner en práctica las habilidades que vaya aprendiendo. Al principio en situaciones controladas en consulta para que la persona se sienta cómoda y, una vez aprendida la habilidad, deberá ponerla en práctica en situaciones reales. La intervención consiste en:

  • Utilizar el modelaje para aprender habilidades sociales adecuadas.

  • Practicar en consulta lo aprendido.

  • Practicar lo aprendido en el día a día.

  • Corregir y ajustar la conducta hasta conseguir los resultados esperados.

  • Generalizar las habilidades aprendidas a diferentes contextos.


Recomiendo leer: «Cómo ser asertivo y no morir en el intento».