Cecilia Algeciras

Psicología de adultos e infanto-juvenil

Trastorno Bipolar

El trastorno bipolar o maníaco-depresivo se incluye dentro de los denominados Trastornos del Estado de Ánimo. Se caracteriza por estados de ánimo cambiantes totalmente opuestos, alternándose períodos maníacos (excesiva euforia) y depresivos.

  • Fase maníaca: La manía se manifiesta con síntomas graves de excitabilidad, habla alterada y efusiva, labilidad y expresión emocional intensa, disminución de la necesidad de dormir, excesiva confianza en sí mismo, pérdida de la inhibición que puede llevar a conductas irresponsables y peligrosas, contactos sexuales excesivos, grandes gastos de dinero… También puede presentar estos síntomas en menor intensidad y duración, pasando a llamarse entonces hipomanía.
  • Fase depresiva: suelen tener los síntomas propios de una depresión grave, pudiendo haber ideación suicida.

Dentro del trastorno bipolar debemos diferenciar dos categorías en función de los síntomas que presente la persona:

  • Bipolar Tipo I: se caracteriza por la presencia de al menos un episodio maníaco o mixto (fase maníaca y fase depresiva). El diagnóstico se hará en función de las características del episodio más reciente, pudiendo ser: hipomaníaco, depresivo, maníaco, mixto o no especificado (cumple los criterios de los anteriores menos la duración).
  • Bipolar Tipo II: en este caso deben de producirse uno o más episodios de depresión mayor y al menos uno de hipomanía.

El papel del psicólogo es importante a la hora de orientar y dar herramientas tanto al paciente como a los familiares sobre cómo llevar y convivir con el trastorno. No obstante, requiere tratamiento psicofarmacológico y atención médica de base con seguimientos regulares.

Fuente: Deviantart.com Autor: Megan--Elisabeth

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Autor: Megan–Elisabeth