Cecilia Algeciras

Psicología de adultos e infanto-juvenil

Trastornos de Ansiedad

La ansiedad en niveles adecuados es normal, adaptativa y mejora el rendimiento y la capacidad de anticipación y respuesta. Supone la activación del organismo y la respuesta de alerta como mecanismo defensivo ante estímulos considerados amenazantes.

Para entenderlo mejor, pongamos un ejemplo:

Imagina que vas andando por la calle y te encuentras con alguien que te saca una navaja. De entrada, todos tus músculos se tensan, tu ritmo cardíaco se acelera generas adrenalina y te preparas para la acción (huida o ataque).

Te mantienes alerta, fijando la atención en tu atacante, las vías de huida y sopesas las posibilidades de huir o de atacar si consideras que tienes herramientas. Solo piensas en el estímulo amenazante y como solucionar tu problema. No hay sitio para otros pensamientos.

Como ves, si la ansiedad se activa en el momento apropiado, es una respuesta útil y funcional, que te ayuda a solucionar el problema que tienes delante. El problema viene cuando esta activación es demasiado elevada, se produce ante estímulos no necesariamente peligrosos (neutros) o sin que haya estímulo alguno presente.

Pongámonos en situación de nuevo e imaginemos que hemos salido airosos del ataque anterior con la navaja. Probablemente, cuando vuelvas a pasar por esa misma calle, tu cuerpo volverá a tensarse, tu ritmo cardíaco se acelerará y buscarás si hay algún peligro cerca, aunque sabes que es casi imposible que vuelva a aparecer. Cuando este estado de alerta ante un peligro que no llega se mantiene durante mucho tiempo, estamos ante un problema de ansiedad.

Dependiendo de lo que provoque esa ansiedad, de la intensidad, de la duración y de lo que hago para evitar el malestar que me genera, podemos encontrar distintos problemas relacionados con la ansiedad:

                                     

                                       Ansiedadgeneralizada